No importa lo que hagas, ni cómo lo hagas, si sale bien o si sale mal. Si has pintado un cuadro y el resultado final es que es horroroso. Si has hecho una tarta de chocolate y sabe a todo menos dulce. Si te has empezado a leer un libro y después de 200 páginas no te convence. Todo eso no importa si cada una de las cosas la has hecho con pasión. Si has puesto toda la pasión del mundo para elaborar la tarta o pintar el cuadro. Si continúas leyendo el libro con la misma pasión que lo empezaste y cuando has llegado a la página 201 te has dado cuenta de lo afortunado que has sido por haber sabido esperar.
He pasado por situaciones como las que te describo más arriba, y te puedo asegurar que todas han merecido la pena porque las he hecho por placer.
La primera regla para comenzar a crearte a tí mismo es que todo lo que hagas lo lleves a cabo con pasión, que pongas todo tu yo en ello.
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